miércoles, 5 de junio de 2013

La Sobreprotección Social


“El error es la mejor escuela”, al menos eso me dijo mi amigo Fernando hace muchos años, son de esas frases que se te quedan grabadas a través del tiempo y que las tomas como filosofía y verdad de vida, yo personalmente lo considero cierto, considero que gente más experimentada puede darte muchos consejos, pueden llenarte de vastos conocimientos acerca de que hacer o no hacer para no equivocarte en alguna situación pero ningún consejo será jamás tan impactante como el haber vivido el error en carne propia, en el mismo instante sientes el temor a equivocarte, saboreas por un momento la posible victoria y caes en la decepción y el dolor de la derrota, es ahí donde tu cuerpo y mente entienden exactamente que salió mal o por qué no llegaste al punto donde querías estar.
¿Qué pasa entonces cuando una sociedad no te permite siquiera equivocarte? ¿Qué pasa cuando tú misma familia no te da la oportunidad de vivir ese error? ¿Qué pasa si en tu propio trabajo no puedas experimentar cambios por seguir un protocolo? Naturalmente siempre intentamos proteger a los demás, a evitarles sentir el dolor que alguna vez nosotros sentimos pero no nos damos cuenta que ese mismo dolor es el que nos dio la sabiduría de cómo evitarlo a la siguiente vez. Al sobreproteger estamos haciendo todo lo contrario a nuestro fin, estamos creando a personas sin la experiencia necesaria para saber dónde está exactamente el error, personas que estarán siempre con temor a muchas situaciones que no comprenden porque jamás vivieron esa experiencia y personas que vivirán en un ambiente de confort que nosotros mismos les creamos para no sufrir.
Estamos sufriendo un cambio generacional drástico en cuanto a conductas, tenemos un índice de obesidad alarmante en los menores, está subiendo dramáticamente los casos de “bullying” en las escuelas, cada día es más grande la dependencia de farmacéuticos desde corta edad y suavizamos con terapias en veces innecesarias al carácter de los demás o incluso cuando una conducta nos parece inapropiada o no a fin de nuestros gustos tendemos a “prohibir” su uso o practica de esta por no saber atacar el problema correctamente.
¿Que entendemos por bullyng? Lo pueden manejar como un acoso, como un abuso o maltrato físico hacia los más débiles físicamente pero, ¿no ha sido siempre así la humanidad? Desde el inicio de la sociedad siempre ha prevalecido el más fuerte, desde las antiguas elecciones de los líderes de un clan siempre el más fuerte ha tratado de someter al más débil, es una práctica milenaria que siempre se ha llevado a cabo, no es justificable un comportamiento de hostigamiento y la sociedad ha evolucionado claramente pero ¿por qué hasta ahora se está saliendo de control? ¿Por qué ahora es más común que los más chicos quieran tomar su vida en vez de hacerle frente al problema? No es culpa de ellos, eso es cierto pero entonces, ¿de quién es la culpa?
De niño un compañero alguna vez me empujo y me raspe el codo, cuando le comente a mi padre de la situación solo me dijo que le hiciera frente, eso hice, al dia siguiente lo empuje de vuelta y la simple agresión nos costó a ambos una llamada de atención de la escuela y no más, en cambio, me ahorro probablemente un hostigamiento escolar ya que jamás tuve problemas de bullying y eso que yo era de los más delgados y de más baja estatura (lo que uno lo consideraría presa fácil).
Hoy en día si pasa un problema similar llaman a los padres para llevar a los hijos a terapia, a cursos de control de ira o a hacer una tregua frente a todos y en muchos de estos casos los niños en vez de ser perdonados por los agresores solo se ganan la fama de cobardes, este problema de bullying escolar se está saliendo de control y los más pequeños optan por no hacer frente al problema y encontrar soluciones peores.
Tomemos como ejemplo el país de Estados Unidos de América, han tenido este problema desde hace décadas y tienen ahora generaciones que en vez de hacerle frente a sus problemas crecen medicados (ira, depresión, hiperactividad, etc) y con traumas emocionales arraigados, tanto así que es ya normal ver en las noticias que un joven tomo un arma de fuego y disparo a sus compañeros de clase, a mi lamentablemente estas noticias de nuestros vecinos ya no me sorprenden.
Una amiga maestra me comentaba como antes cuando hacían junta de papás y entregaban resultados malos de los hijos los padres con mucha pena solo se disculpaban con los maestros y regañaban a sus niños por los malos resultados, así estos se ponían las pilas para mejorar, hoy en día es distinto, hoy los padres regañan a los maestros porque no es posible que sus hijos tengan malas calificaciones, no es posible que no tengan un 10 si según los padres sus niños estudian todos los días en casa, ya que en la forma de pensar de los adultos, si su hijo está mal en la escuela es culpa del maestro. Es obvio que tenemos problemas en nuestro sistema educativo pero culpar siempre a los docentes no es la mejor manera de proteger a nuestros hijos, no les estamos enseñando a batallar para obtener mejores resultados, al contrario, queremos adecuar la situación al nivel de ellos cuando solo necesitan que sean grandes retos para crecer, lamentablemente gracias a que no lo hacemos se están acostumbrando a que todo lo obtienen fácil.
En el problema de obesidad no sé ni por dónde empezar, no sé si realmente sea ligado al tema que estoy manejando ya que no cuento con (ni busque) estudios realizados por alguna universidad ni nada por el estilo, solo hablo basándome en mi simple observación a los demás y en mis pocas experiencias que he tenido la fortuna de vivir. Pueden decir que la obesidad es culpa de los videojuegos o del internet pero ¿creen que sea la respuesta correcta? Es decir, a mí de chico me encantaba jugar videojuegos, pero recuerdo que siempre al llegar de la escuela me ponía a ver caricaturas un rato o me salía a la calle a jugar futbol, ya regresando de jugar me ponía un rato con el nintendo y obviamente me divertía jugar solo o incluso con mi hermano pero nada me era más divertido que salir a jugar con mis amigos de la cuadra, ya sea futbol o a juegos infantiles como “la traes” o “escondidas” pero hemos ya llegado a un punto donde los niños ya no salen a jugar a la calle o ¿será que no los dejamos salir a jugar? Muchas personas me han contado como gracias a la inseguridad prefieren tener a sus hijos en casa, y es bueno preocuparse por ellos y poner como prioridad su bienestar pero debería haber un límite o mínimo salir con ellos y supervisarlos un rato ya que el vivir una infancia plena con juegos de banqueta al lado de los amigos vecinos es algo que no se les debería reprimir por miedo.
El otro día leía como en Cuba querían prohibir el reggaetón por considerarlo en contra de las buenas costumbres, así que en el País iba a estar prohibido transmitir este tipo de música, no sé si se llevó a cabo o no esta prohibición y no es el tema que quiero tratar, el punto es la prohibición por actos ajenos a lo que uno piensa o está acostumbrado, si bien es cierto que esta música tiene letras denigrantes y una forma de baile puramente sexual pero, ¿el problema es la música o la persona? Porque una persona bien educada y con valores formados difícilmente cae en esta situación, entonces, ¿de qué te sirve la prohibición si no estás solucionando nada? Cuando no atacas el problema de raíz este solo volverá disfrazado de otra forma. Y es que algunos padres les prohíben a sus hijos del uso de las redes sociales por que la información la pueden “hackear” cuando realmente solo deberían enseñarles cómo mantener su información privada y dejarles vivir su infancia a la par de sus amigos, hay padres que reprimen a sus hijos adolescentes su educación sexual y son en estos casos donde lamentablemente hay más embarazos en menores, ¿no sería mejor enseñarles la importancia de la seguridad y la protección en vez de prohibirles cualquier contacto íntimo?
Yo no tengo hijos y tal vez esté equivocado en mi forma de pensar pero no podemos negar que hay un problema en las nuevas generaciones y en vez de culpar a los docentes, a los videojuegos, a la comida chatarra o a la música indecente mejor hay que ayudar a dejarlos crecer, a dejar de proteger a los chicos como si estuvieran hechos de cristal, a dejarlos equivocarse, a dejarlos caer en el error para que aprendan y se forme su carácter.

Tal vez en el futuro cuando llegue a tener hijos cometa yo el mismo error y si es así me gustaría que alguien llegara y me dijera. -Carlos, si quieres que tu hijo aprenda lo que tú sabes explícaselo, si quieres que el aprenda a sacar sus propias conclusiones déjalo experimentar.

viernes, 22 de junio de 2012

El Verdadero Cambio


Nosotros como mexicanos vivimos en un país con gente muy ingeniosa y muy practica, estas virtudes pueden parecer algo muy útil para nuestra cultura pero lamentablemente nos juega muchas veces un papel en contra, ese ingenio pudiendo utilizarlo para mejorar nuestra calidad de vida se utiliza para hacer las cosas de una manera más cómoda e irresponsable.
Aquí los mexicanos tienen trucos para no pagar impuestos, manuales y consejeros que les muestran como evadirlos, sin contar que muchos tienen sus conexiones en el sistema con el cual con un pequeño soborno a los funcionarios les rebajan el total a pagar.
¿Quien no le ha dado dinero a un policía?, ¿quien no ha preferido darle unos $100 o $200 pesos a un oficial para que no nos levante la multa o no nos lleven a la delegación?, se nos hace mas fácil darle una pequeña cantidad a ellos a tener que pagar una multa elevada y/o pasar un rato en la delegación que por cierto si la infracción bien ganada la tenemos preferimos no ser responsables de nuestras acciones y tomar el camino fácil.
Está la típica historia del padre que finge una lesión para incapacitarse del trabajo, todo esto para poder asistir a la fiesta del compadre y no tener que trabajar con "la cruda" al día siguiente, claro que orgullosamente le cuenta a la familia que no hay problema que ya pidió su incapacidad y no tiene que laborar mañana y les avisa a todos incluyendo a los hijos que si llaman del trabajo les digan que se siente mal y no los puede atender, ¿no les suena familiar?, ¿no conocen una historia similar?, mientras se sienten gloriosos de saber que con engaños tendrán un día de descanso no se dan cuenta que solo educan a sus hijos a hacer mañas, irresponsabilidades y engaños en su futuro.
Una vez me hablo un primo mío que en ese entonces era un adolescente, me comento que se encontró un celular nuevo y que el se quería comprar uno parecido pero más caro, me pregunto lo siguiente:
Carlos, con este celular tengo dos opciones y no se cual tomar, ¿me quedo con este celular para no gastar en uno nuevo? o ¿vendo este celular y pongo la diferencia para el que me quiero comprar?, ¿tu que harías Carlos?, mi única respuesta fue decirle - Yo llamaría a algún numero registrado del celular para que la persona que lo perdió y que probablemente lo está buscando pueda recuperarlo ya que su trabajo le costó tenerlo. Mi primo me dio la razón y llamo al dueño del celular quien le agradeció mucho su honestidad.
Hace algunos años trabaje como cajero en una compañía donde tienes tus errores como todo humano y a veces le das cambio de mas al cliente, dinero que das por perdido ya que sabes que aunque se den cuenta no lo regresan y terminas poniendo de tu bolsillo lo que diste de mas, es tu error y debes pagar por ello, lo lamentable es que las personas al darse cuenta solo se alejan mas rápido para disfrutar del dinero que les llego gratis. Esta compañía les cobraba un recargo a los usuarios que no  cumplieran con sus pagos en los plazos fijados, es interesante como la gente tiene mil excusas para no pagar con sus deberes y como siempre se les anteponen miles de situaciones en sus vidas por las cuales no pudieron pagar a tiempo pero cuando es un error de la empresa rápido, en minutos se hacen el tiempo para reclamar y la verdad es bueno que exijan a las empresas a que les cumplan pero lo curioso es como para los derechos siempre hay tiempo y para las obligaciones solo hay pretextos.
hace dos semanas una amiga me comento que estaba vendiendo su carro, la razón es que necesitaba el dinero para comprar una plaza de maestra educadora en su ciudad natal, le cobraban $120,000 para darle una plaza de trabajo y estar arropada bajo el sindicato de trabajadores de la educación, es irónico el saber que hay dependencias donde pagas para entrar a trabajar, obvio todos sabemos que es por los beneficios que tendrá a largo plazo, aun así vemos como los puestos de trabajo no son para el más apto sino para el que mejor se mueva. Mientras tanto sus futuros compañeros educadores siguen en huelgas para aumentarles su salario y para que no sean evaluados y día a día los niños siguen sin tener educación por que sus maestros ya no están en las aulas para enseñar, están bloqueando carreteras para protestar.
Yo estudie la carrera de Derecho y una anécdota que siempre recuerdo es un día que caminaba con un amigo y él me decía que no sabía porque yo estudiaba esa carrera, que ser abogado significaba automáticamente ser corrupto, le mencione que eso está en la persona y que lamentablemente la corrupción está en todas las profesiones, la parte que no olvido fue la frase que me dijo – Carlos entiende que ser abogado es ser corrupto después te darás cuenta de eso, por cierto vamos al mercado a comprar un celular por que perdí el mío y hay un local donde los venden más baratos porque son robados. Con ejemplos como ese me doy cuenta de la mala percepción que tenemos sobre lo correcto y lo incorrecto, nos quejamos de los altos robos en la ciudad pero compramos esos artículos por que nos cuestan menos, hay que entender que mientras haya demanda siempre habrá alguien que oferte a las necesidades.

Es obvio que no toda la gente aquí es así pero lamentablemente predomina esta cultura, les aseguro que todos hemos caído en alguno de esos ejemplos y que todos alguna vez hicimos algo que sabíamos que no era la opción mas correcta pero si la más fácil, creemos que nuestro país tiene bajos recursos por que el gobierno los roba pero no nos damos cuenta que  quienes están en el poder, quienes nos representan como sociedad son solo el reflejo de lo que somos, si quitamos a toda la gente que nos gobierna y ponemos a otra nueva va a ser lo mismo, no llegara una persona a cambiar nuestra forma de ser, de vivir y de trabajar, no llegara un Mesías a darle un nuevo rumbo al país, el cambio está en nosotros, en mejorar como personas, en vivir de una manera correcta. Tenemos una frase muy famosa que dice “El que no tranza no avanza”, es este el tipo de mentalidad que necesitamos cambiar para mejorar nuestro país, creemos que la forma más cómoda de vivir es con dinero fácil y gastando lo menos posible aunque sea dejando de pagar obligaciones que tenemos, ahora vemos que aunque nos ahorremos dinero y cansancio el dinero fácil a la larga afecta a la comunidad por la falta de valores y porque no sabemos ser responsables de nuestras propias obligaciones.

No podemos pedir que nos gobiernen de manera honesta si no vivimos de esa forma así que si queremos un cambio verdadero hay que empezar por nosotros, por eso mi consejo es el siguiente:

Vive de manera honesta, responsable y se un ejemplo para quienes te rodean, de esta forma los demás pueden inspirarse en ti para mejorar como persona.